En el caos controlado de un resort cubano, luego de un año de trabajo y una larga espera, miles de hombres y mujeres de mediana edad tejen un microcosmos compuesto por interacciones fugaces, anhelos y deseos.

Al ritmo de un quieto océano, estos cuerpos pálidos y robustos, copan los espacios de ocio para disfrutar de la ingenuidad transcultural que desdibuja los límites morales y disfraza de forma inofensiva la oferta del turismo sexual y el placer en tierras lejanas. Cada una de estas imágenes se convierte en un marco de investigación para observar la relación que se establece entre los habitantes del primer mundo y la vida exorbitante del sur. Desdibujando ocultos vértices entre la fantasía, el delirio y la ensoñación.